sábado, 20 de junio de 2009

3 Dev Adam - T. Fikret Uçak (Turquía 1973)

Por: Daniel Silos


¿Bajo qué temática podríamos reunir al Santo, al Capitán América y al temerario Spiderman? Probablemente nuestra contaminada percepción occidental no de un juicio coherente para tal convención; sin embargo, el aventurado director turco T. Fikret Uçak nos brinda un valioso regalo de incoherencia.
Justo cuando me preguntaba cómo es qué Matt Groening y su equipo se mofaban de los bufonescos superhéroes de los 70´s (en aquel episodio donde se planea hacer la película del Hombre Radioactivo en Springfield y hay un flashback en el que aparece el ya mencionado superhéroe luchando contra un Scoutmaster y al final de la disputa se ve a todos bailando al ritmo de una tonada swim), me di cuenta de que no hacían burla de las malísimas versiones del Batman de aquella época, sino más bien era una sátira directa a películas como “3 Dev Adam”.
Es curioso que un personaje como el Santo tenga tal trascendencia internacional, al grado de ser contemplado en un filme turco. De igual forma es interesante analizar la trama de la película: Capitán América, el Santo y una bella acompañante viajan a Estambul para dar auxilio a la policía turca, que no logra detener los crímenes del malvado Spiderman. Tras la llegada de los superhéroes, se viven una serie de enfrentamientos de tintes violentos que, por algunos momentos, se tornan emocionantes y enérgicos. La historia no va más allá de las peleas entre Spiderman y sus secuaces en contra del Santo y El Capitán América. Si a esto le sumamos algunos roces sexuales entre Spiderman y su ayudante, más otras tantas secuencias de contenido explícito, tenemos como resultado un film bastante bizarro, no muy distante de una clasificación “Freak”. Cabe mencionar que películas como “3 Dev Adam” formaron una válvula de escape para la sociedad turca de aquel tiempo, la cual vivía aún bajo el estricto y conservador yugo del Islam. El relativo éxito de estos filmes se debe, en gran medida, a que eran una de las alternativas más accesibles para saciar el hambre de contenidos vulgares, violentos y sexuales entre los turcos, quienes inmersos en la opresión religiosa, se convertían en una bocanada de aire fresco. Si bien, “3 Dev Adam” resulta fuera de contexto rotundamente, funge como un buen ejemplo de la distancia existente entre la cinematografía que conocemos y la que se hace en otros países, bajo concepciones diametralmente diferentes.
Esto no implica que “3 Dev Adam” sea una buena o mala película. Es en esencia diferente y sí habría que darle un calificativo, sería pertinente situarla debajo de las películas de serie B. De igual forma, no es válido alardear entorno a la complejidad de la producción o la trama, pues dicho film turco no se encuentra nada lejos del trabajo norteamericano en la trilogía de Spiderman. En ese caso la mayor diferencia es únicamente el presupuesto, ya que ambas cintas son bastante cuestionables. Recomendable, sólo si te gusto “Abuelita de Batman”.



American Pop – Ralph Bakshi (1980)

Por: E. Arturo Diaz


Ya decía Nietzsche que la vida sin música seria un error. Y es que no se trata sobre qué música te gusta, se trata sobre el momento, sobre la historia, la posición y el contexto en que se dio esa música. Se trata sobre lo que una canción te dice entre líneas y como te lo dice. Se trata de una canción hecha sola y exclusivamente para ti, o al menos eso sientes cuando la escuchas. Y de eso trata American Pop, de la relación intrínseca entre la música y la historia, entre las relaciones humanas y la música, entre la melodía y la lucha diaria con la existencia. “Las penas con punk son menos”.
La historia comienza con Zalmie, niño judío que emigra de Rusia en busca del “American Dream” y que, por secuelas del destino, termina bajo la tutela de un promotor de espectáculos. Su vertiginosa incursión al mundo de la música se ve abruptamente interrumpida por un accidente que le provoca la perdida parcial de su voz, arruinando su oportunidad de ser cantante, dejándole como premio de consolación una vacía vida de payaso.
El Swing, las Big Bands, la ley seca, los contactos con la mafia y su amor por una ex bailarina de cabaret que intenta convertir en cantante, hacen que la vida de Zalmie de un giro repentino llevándolo a la cima del éxito en el “Showbiz”. Con una aparente estabilidad familiar, Zalmie intenta criar a su introvertido primogénito, Benny, quien tras la muerte de su madre en manos de la mafia, se revela contra su padre volviéndose un pianista de Jazz y Bebop, que más tarde contraería nupcias con la hija de un mafioso, únicamente por conveniencia de su progenitor. Benny, ya casado y con un hijo en camino, decide enlistarse en el ejército para ir a la segunda guerra mundial, hecho que provoca su muerte en manos de un soldado alemán, mientras “As Time Goes By” de Louis Armstrong se convierte en la ultima melodía que interpreta. Zalmie sufre una recaída tras la muerte de su hijo y es traicionado por su socio de la mafia, quien además es abuelo del hijo de Benny: Tony, un adolescente subversivo, interesado en el “Beatnik Lifestyle”, el Jazz y un naciente estilo llamado Rock & Roll. Tony, cansado de la falsa comodidad otorgada por su madre, decide, a la usanza kerouackesca, emprender un viaje hacia la libertad ideológica y sexual, lo cual consecuentemente provoca un encuentro con una mesera en Kansas. Un viaje en tren a California conduce a Tony a la exploración musical del Blues y el Folk, conocimiento que más tarde lo introduce a una banda hippie, convirtiéndose en el letrista oficial y ,en una realidad alterna ,crea “Somebody To Love” de Jefferson Airplane. El éxito conduce a Tony a un rápido descenso a causa de los excesos, colocándolo paradójicamente como el dealer neoyorquino por excelencia (retratado por Lou Reed en “I’m Waiting Fot The Man”), acompañado por un inoportuno niño que no se le despega y que, recónditamente, le recuerda a la mujer con la que se inmiscuyó en Kansas.
Bajo la dirección de Ralph Bakshi, esta película animada nada convencional, relata la vida de 4 generaciones de músicos, quienes paralelamente a las situaciones históricas y sociales gringas, relatan la temporalidad musical y la evolución de la misma, partiendo de los Swings y Big Bands, pasando por el auge del Jazz, el nacimiento del Rock & Roll, y su evolución, hasta la llegada del Rock Psicodélico, el Punk y el New Wave.
Estilísticamente, la animación goza de una recreación fidedigna de los movimientos y fisiología humanos, mezclándolos sutilmente con iconografía del arte pop y un soundtrack impecable.





miércoles, 15 de abril de 2009

Slumdog millionare

Por: Arturo Díaz

No hay nada como el uso correcto de la escatología. Ahí está el buen Danny Boyle quien después de 6 películas sigue haciendo que sus personajes naden en caca. Ya nuestro anti-héroe favorito, Mark Renton, lo había hecho en Trainspotting mientras andaba puestísimo con un supositorio de opio y el Deep Blue Day de Brian Eno lo acompañaba en su travesía por el peor retrete de Escocia. Ahora fue el turno de Jamal Malik, ese Slumdog de Bombay que motivado por el fanatismo, decide tirarse [literalmente] a la mierda sólo para poder conseguir el autógrafo de su ídolo: un tipo de Bruce Lee hindú, quien amablemente se lo concede a pesar de estar cubierto de excremento.


Y es que Danny Boyle tiene esa habilidad de sacar de la mierda, contra todo pronóstico, al irremediable y miserable perdedor. Sacarlo y convertirlo en el héroe encantador que al final del día termina librado, y que si bien no lo ha hecho por los medios comunes o tradicionales, sale campeón: con chica, dinero y todo.
Para Slumdog Millionaire la comparación con Ciudad De Dios es
inevitable; el niño que vive en la pobreza y que cada vez está más cerca de ser devorado por su ciudad y su entorno ya había sido foco de atención en la cinta de Meirelles. Sin embargo la trayectoria que Boyle otorga es más próxima a una historia de amor simplista, aderezada por
ligeras críticas sociales que, a mi parecer, no están nada mal, aunque un tanto superficiales. De cualquier manera son historias que tiene un hilo conductor parecido pero que al final consiguen cosas diferentes, creo que no tiene nada de malo un final complaciente de vez en cuando.
En Trainspotting el soundtrack(en su mayoría) retrataba a la cultura under del Reino Unido en los noventa. En 28 days later, John Murphy y Granda-
ddy sonorizaban una Inglaterra apo-
calíptica y llena de Zombies. En Slumdog Millionaire el encuentro de la World Music de AJ Rahman y el Grime Hip-Hopeado de M.I.A. son la especia exótica, forastera, que adereza y cuece ese delicioso plato llamado Slumdog Millionaire, lástima por esa escena de los créditos tipo High School Bollywood Musical.


ETERNAL SUNSHINE OF THE SPOTLESs MIND

Por Daniela Ramos


¿Qué pasaría si hubiera algún método para borrar de la mente aquellos recuerdos que han sido importantes para la destrucción del ser? Sin duda recurriríamos a él. Es ésta una de las razones por la que tendrían que ver la película en cuestión, y claro, esta idea se la agradecemos a Charlie Kaufman, guionista de esta maravi-
llosa película.
Kate Winslet, Jim Carrey, Elijah Wood y Kirsten Dunst forman parte del reparto de este film, destacando a los dos primeros como protagonistas. Los papeles que interpretan son totalmente diferentes a los que han realizando con anterioridad. Joel (Jim Carrey) es un hombre totalmente serio y centrado en la vida al contrario de Clementine (Kate Winslet) que es impulsiva, sincera y demasiado borracha.
La historia se basa en la relación
amorosa de Joel y Clementine, quienes debido a sus personalidades, terminan su noviazgo, pero no sólo eso, sino que Clementine se somete a un método para olvidar a Joel. Cuando él se da cuenta, decide hacerlo también; sin embargo, al momento de someterse al proceso decide que ama a su novia y que no quiere borrarla de su vida, así que la esconde en otros recuerdos para poder conservarla en su memoria.
La película te va adentrando a la historia sin un orden cronológico, en donde cada toma goza de una selección de color impecable . El guión está muy bien hecho debido a la forma narrativa que plantea y la música es un punto más a su favor. El soundtrack a cargo de Beck sin duda es de lo mejor, debido a la voz de este cantante, el tempo y la letra puede ser tan deprimentes que despierta emociones al compás de la película.
Es una película ampliamente recomendable, no sólo por el desarrrollo de la historia, sino por las sensaciones y reflexiones que te puede ocasionar, todo esto bajo la dirección del francés Michael Gondry.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Vicky, Cristina y Barcelona

Inicio este escrito cuestionando algo a las damas, desde luego todo mundo puede leer. Mujeres: ¿Qué pasaría si un extraño, en un país donde eres extranjero y no hablas el idioma, te invitara a tener un fin de semana en una provincia cercana al lugar donde te hospedas y como cereza en el pastel, tener sexo con él? ¿Interesante pregunta verdad? Esto es lo que le ocurre a Vicky (Rebeca Hall) y Cristina (Scarlett Johansson, que dicho sea de paso… ¡Mami!) quienes después de algunas dudas, aceptan. Aquí es cuando realmente inicia la película.
Woody Allen está de regreso (¡Momento! ¿Algún día se fue?) con esta comedia que se desarrolla en Barcelona, dato curioso, pues Allen nunca había filmado fuera de la Gran Manzana ni con actores hispanos. La mano de este genial director se nota desde un principio, las cuestiones del amor, que se torna divertido, sensual son el hilo conductor de la trama.
El amor, que en general se torna como algo sublime, aquello que puede mover emociones y sentimientos de manera caótica en todo ser humano, aquello que genera incertidumbre pero a la vez pasión, ese conjunto de sensaciones que puede ser mariposas en el estómago o animales ponzoñosos. Este mundo es factor fundamental para que Juan Antonio, Cristina, María Elena y Vicky se desenvuelvan en una Barcelona un tanto vista desde una perspectiva un tanto corta, pues conocemos sólo una forma de vida de las altas clases, lo cual no engloba a la ciudad en general.
Ver una relación como la que Juan Antonio y María Elena nos presenta es adentrarnos a un mundo sumamente real, donde los conflictos y momentos lúcidos no distan en lo absoluto de lo que vive cualquier otra pareja, obviamente, emitiendo aquella violencia extrema. Aquí es precisamente, donde la película tiene parte de lo mejor: las actuaciones de Penélope y la de Bardem son geniales. A Javier ya lo conocemos, y día a día es mejor, pero Penélope Cruz… ¡Sorprende! Con ese papel de psicópata, uno piensa que no está actuando, sino que es ella al natural. Dentro de los personajes son tal para cual, aunque dependan de un factor externo para que su relación sea estable y el lazo es más interesante aún con esa comunicación tanto en inglés como en español.
Toda relación de pareja conlleva grandes esfuerzos y dedicaciones, así como lo subjetivo del compromiso, esto es evidente para lo que Vicky y Cristina viven dentro de la historia, donde se muestra que al comprometerse con alguien no significa estar enamorado(a) de esa persona, así como que el gusto por alguien suele muy engañoso y tarde o temprano uno se topa con la realidad.
En general, una perspectiva muy interesante sobre las parejas y los problemas del amor, donde las enseñanzas quedan, aunque a Allen realmente le interesa un comino si se captan o no, él simplemente presenta su visión en esta gran película.



Into The Wild

INTO THE WILD
(HACIA RUTAS SALVAJES)
Año: 2007

Usualmente no reseño películas, pero de vez en cuando te encuentras con una que te deja maravillado, y de la cual tienes que decir algo, este es la caso de “Into the Wild”.

Esta película está basada en el en el best-seller de Jon Krakauer, en el cual se encargo de recopilar información acerca del viaje de Christopher McCandless. Into the Wild es la cuarta entrega de Sean Penn como director, uno de los elementos que cabe mencionar son las brillantes locaciones en donde se grabo la película, así como la fotografía. La rúbrica principal es la de dar un viaje y dejando atrás todo aquello que no es necesario, y así darse cuenta de lo que es el mundo, pero lo más interesante y aun mas importante es el conocimiento interior, creo que esta película nos habla de un viaje el cual todos hemos querido recorrer en algún momento de nuestra vida.

El filme, narra la historia del ya mencionado Christopher McCandless (interpretado de forma sobresaliente por Emile Hirsch) un joven de 22 años que tiene una familia adinerada y disfuncional, el cual después de graduarse decide que la vida es mucho más que los placeres banales de este mundo consumista y las mascaras de una sociedad contradictoria, donde tiene mayor valor el nombre y la posición que los ideales, es entonces cuando nuestro personaje decide aventurarse en un viaje hacia Alaska, en su afán de estar en el anonimato y de realizar su viaje de forma libre y despreocupada, regala su dinero a la caridad, el restante lo corta y quema junto con sus credenciales y cualquier otro indicio de su persona, a partir de ese momento decide autodenominarse “Alexander Supertramp”, a través de su peripecia tiene un desarrollo interior donde encuentra el valor de las cosas que verdaderamente son importantes, también conoce a personas que van desde una pareja de hippies y su remolque, hasta un hombre mayor que quiere adoptarlo, sin olvidar al dueño de unos maizales, todos ellos tiene una gran transcendencia en su aventura, la película encuentra su clímax en la parte final de la historia, donde Alexander reflexiona sobre su travesía.

Es una gran película que vale mucho la pena, altamente recomendable, se puede decir que la historia es un reflejo de la sociedad resaltando muchos aspectos tanto buenos como malos, sin duda es una película de carácter idealista.
Por: Daniel Gamboa




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